El aroma de nuestro hogar es casi tan importante como su decoración. Un aroma agradable hace de nuestra vida diaria un placer que invita a estar en casa disfrutando de ella, nos relaja y contribuye a sentirnos muy bien. No en vano cada vez es más popular la aromaterapia por su influencia beneficiosa en la salud y el estado emocional

Son cada vez más las tiendas que exponen en sus estanterías todo tipo de ambientadores, con varillas, con difuminador, en spray, eléctricos…  Sin embargo, este tipo de productos suelen llevar ingredientes químicos y muchas veces su olor resulta demasiado artificial o dura muy poco.

La naturaleza nos ofrece aromas increíbles a través de muchas plantas y flores aromáticas, frutas, bayas y especias que nos dan la posibilidad de fabricar nosotros mismos nuestros ambientadores caseros. Además de ambientar nuestra casa podemos conseguir elementos muy decorativos y originales con la fórmula que hoy os proponemos. Es sencillo, barato y muy bonito. Son ambientadores naturales de frutas y hierbas con vela en tarro de cristal

Si te gustan las manualidades, eres creativo y disfrutas con las cosas bonitas y originales, la confección de tarros decorativos y aromáticos puede convertirse en una de tus aficiones favoritas. Consiste en mezclar frutos, flores y especias aromáticas con alcohol y aceite esencial. Estos tarros pueden expandir su aroma mediante el calor de una vela flotante o bien a través de unas palitos de madera que coloquemos en el interior. Al irse evaporando el aceite irá desprendiendo un aroma intenso. A medida que el nivel de líquido baje se irá reponiendo, para tener siempre a punto nuestro ambientador.

La base de un ambientador completamente natural es el aceite esencial. Por tanto veremos en primer lugar como conseguirlo haciéndolo nosotros mismos.

El aceite esencial para nuestro ambientador puede ser de frutas frescas, flores y hierbas aromáticas  o de frutos secos. En primer lugar veremos la fórmula para conseguir un aceite esencial de flores o plantas aromáticas. Las que desprenden un aroma más intenso y agradable son tomillo, hierbabuena, romero, menta, jazmín, albahaca, pino, lavanda, espliego, rosas olorosas, dama de noche, narciso.. Elije la que tengas en casa, la que más te guste.. e incluso anímate a comprar unas macetas y cultivarlas en tu terraza, jardín o balcón.

Hay varios métodos para conseguir aceite esencial de flores y hierbas, pero el más sencillo y efectivo es mediante la maceración en aceite. Cualquier aceite que no huela o tenga un olor muy suave puede servir, y en este caso optamos por el de girasol, ya que es el más asequible de todos y el que todos tenemos en casa. Sin embargo, el aceite de jojoba sería óptimo por sus cualidades conservantes. Como su precio es elevado, os recomendamos que compréis un frasquito y lo guardéis como oro en paño para añadir sólo unas gotas y que el aceite esencial no se oxide.

Primero elegiremos el aroma que queremos conseguir. Todos los aromas tienen una unión de varias notas de olor que combinan muy bien, canela y menta, limón y hierbabuena, anis y naranja….Nosotros vamos a hacer en este caso aceite esencial de lavanda y espliego , ya que contamos con varias matas en el jardín y no encanta su aroma  a pradera y campo.

El procedimiento siempre es el mismo se elija la flor o hierba que se elija, sólo varían los ingredientes.

Podemos hacer el aceite esencial a partir de ramas frescas o secas. Elige la opción que tengas a mano.

En caso de que las flores estén secas desprende los granitos de la flor de lavanda y espliego de su tallo y machácalos en un mortero, sin pasarte en aplastarlas demasiado para que no pierdan su esencia. Si las flores son recién cortadas no es necesario machacarlas.

Introduce tres partes de aceite de girasol o cualquier aceite inoloro por una parte de flores de lavanda en un frasco y déjalo macerar en un lugar cálido de tres a seis semanas. Si el clima no es soleado o no quieres esperar tanto tiempo, calienta la mezcla a fuego muy muy lento. No dejes que llegue a hervir y remueve con una cuchara de palo

Una vez macerado el aceite cuélalo con una media o tela de gasa, nunca con colador de metal o plástico, guardando el aceite y desechando las flores y ramas.

Si quieres que el aroma sea más intenso puedes repetir el proceso volviendo a añadir lavanda seca al aceite y dejándolo macerar al sol o macerándolo a fuego mínimo. Cuantas más veces repitas el proceso más se intensificará el aroma. Puedes repetir la operación un máximo de 6 veces, con lo cual adquirirás un aceite esencial muy potente.

Aceite esencial de frutos secos:

Os recomendamos un aceite de almendras por sus propiedades, tanto para la cosmética como aromaterapia. Sólo necesitamos dos ingredientes: almendras sin tostar y aceite de oliva .

Con una batidora de vaso o una licuadora, licúa las almendrás a velocidad mínima, para ir aumentándola a medida que los trozos vayan siendo más pequeños. Si las almendras se quedan pegadas en las paredes del vaso de la batidora párala, empuja los trozos hacia abajo y continua licuando hasta obtener una pasta cremosa. Para ello necesitaremos añadir una cucharada de aceite, evitando que las almendras se conviertan en una bola dura. Añade más aceite si ves que lo necesita hasta conseguir una pasta homogénea. Guárdala en un frasco en un armario durante quince días. Transcurrido ese tiempo el aceite se habrá separado de la pasta, consérvalo en un frasquito de cristal oscuro y estará listo para ser utilizado.

Si tu intención es conservar el aceite durante un tiempo en vez de utilizarlo en un breve espacio de tiempo, conviene añadir algún conservante como unas gotitas de aceite de jojoba para que no se adicifique.

Guarda tu aceite esencial en un tarro muy bien cerrado de cristal oscuro o o cerámica opaca. Durará varios meses si lo guardas en lugar seco, oscuro y fresco

Aceite esencial de frutas frescas:

Para la elaboración de aceite esencial podemos elegir entre gran cantidad de frutas, manzana, melocotón, mango, papaya… aunque las más apropiadas por la intensidad de su aroma y su textura con los cítricos, como la naranja, limón, lima, mandarina o pomelo. Además de resultar muy bonitas partidas en rodajas por sus vivos colores, desprenderán un olor muy fresco y agradable que durará mucho tiempo.

En esta ocasión vamos a obtener el aceite esencial mediante maceración en frío. Esta fórmula, además de servirnos para las frutas, también la podemos utilizar especias aromáticas, como café, canela, vainilla, clavo… y flores con olor, como el jazmin, la dama de noche, las rosas o los narcisos.

En primer lugar pelaremos la fruta cítrica procurando que no quede ningún resto de parte blanca para que no amargue. A continuación la meteremos en un recipiente de cristal con tapa sumergida en una solución de agua y vozca al 50%. Guardaremos el frasco en un lugar fresco seco y oscuro durante un par de semanas, sin olvidar agitar de vez en cuando. Pasado este tiempo el líquido transparente se habrá teñido del color de la fruta y estará listo para colarlo. Para ello utilizaremos una gasa, o bien un colador de te en el que introduciremos un filtro de papel de cafetera para evitar que entre en contacto con el metal. Con el fin de aprovechar hasta la última gota, exprimiremos bien la cascara y verteremos el liquido colado en un bol que dejaremos en un sitio bien aireado durante un tiempo para que el alcohol se evapore. Cuando deje de oler a alcohol, la esencia de fruta estará lista para ser usada. Para ello la guardaremos en un frasquito de cristal oscuro con tapón cuentagotas en lugar fresco y seco.

Los ambientadores naturales que os proponemos proporcionaran a tu casa un olor tan agradable como personal, pero además decorará cualquier rincón de tu hogar.

 

Necesitaremos

-Recipientes de cristal: Puedes aprovechar tarros vacios de legumbres, aceitunas o mermeladas, cualquier tarro de tamaño no muy pequeño te servirá. Guárdalos de ahora en adelante si quieres decorar y ambientar tu casa con ambientadores naturales

-Aceite esencial: El aceite esencial está presente en todas las tiendas de aromaterapia. Si no quieres arriesgarte prueba el que más te guste oliendo los probadores. Si eres más arriesgada hazlo tu misma en casa con las fórmulas de Ella rural.

-3 partes de Alcohol 96 por una de agua (mejor si es destilada)

-Para decoración:

Rodajas de cítricos, como pomelo, limón, naranja o lima

Hierbas aromáticas: romero, laurel, hierbabuena, pino, espliego..

Especias y bayas: anís estrellado, canela en rama, piñitas, bellotas..

-Velitas flotantes o palitos

Coloca en el interior del tarro las hierbas aromáticas, especias y rodajas de frutas que más te gusten para decorar y que coincidan con el olor que quieras que desprenda. Llénalo del todo para que la presión de unas contra otras impida que se mueva. Introduce en el centro las hojas y ramas más estropeadas o menos decorativas , mientras que las rodajas y hojas bonitas queden contra el cristal para que luzca más bonito

Vierte a continuación tres partes de alcohol por una de agua , hazlo despacito y con cuidado para que no se descoloque todo y añade unas gotitas de tu aceite esencial preferido o una mezcla de ellos. (Cuantas más gotas eches lógicamente el olor que desprenda será más intenso)

Por último puedes optar por poner una velita flotante en la superficie o bien introducir unos palitos de madera. En el primer caso, el calor hará que la esencia se evapore inundando el ambiente. Por su parte las varillas de madera hacen de conductoras del aroma. También puedes cerrar el tarro con su tapa previamente perforada con varios agujeritos. De esta forma el ambientador durará más tiempo.